Sevilla

Vía de la Plata · Provincia de Sevilla · España

Del árabe andalusí Ishbiliya, latinización medieval del nombre romano Hispalis — voz prerromana de origen disputado (posible raíz fenicia spal, “bajo, vega”), aplicada al asentamiento turdetano sobre el Guadalquivir. Tras la conquista cristiana de 1248 la grafía se castellanizó como Sevilla.

El topónimo lleva cuatro etapas históricas en sus tres sílabas. La forma prerromana Spal o Hispal habría sido el nombre indígena del asentamiento turdetano sobre la vega del Guadalquivir; los romanos lo latinizaron como Hispalis hacia el siglo I a.C., dándole el rango de colonia bajo Julio César. Cuando los árabes conquistaron la Bética en 711, no impusieron un nombre nuevo: tomaron el latín tardío Spalis y lo adaptaron a su fonotaxis como Ishbiliya (إشبيلية), con la e protética típica del árabe ante grupos consonánticos iniciales (paralelo a Spagna → Isbaniyya). Tras los seis siglos de dominio musulmán, Fernando III conquistó la ciudad en 1248 y los castellanos heredaron la forma árabe, no la latina: Ishbiliya → Sevilla. Lo curioso del caso es que Sevilla es etimológicamente un nombre romano pasado por el árabe y devuelto al castellano — el único topónimo principal del Camino que conserva esa triple capa intacta. Punto de salida de la Vía de la Plata desde el siglo IX, cuando los mozárabes cordobeses empezaron a peregrinar a Santiago.

Evolución del nombre

  1. Hispalis latín (sobre prerromano) siglo I a.C. — V
  2. Ishbiliya (إشبيلية) árabe andalusí siglo VIII — XIII
  3. Sevilla castellano desde 1248

Reflexiones al pie de la letra

Cruza la Plaza Virgen de los Reyes antes del amanecer, cuando todavía no hay turistas, y mira la Giralda recortada contra el cielo: el alminar de la mezquita aljama que Almohad Abu Yúsuf mandó levantar en 1184, cristianizado en el XVI con un campanario renacentista encima. La piedra original árabe lleva en pie desde el siglo XII. A su lado, la Catedral ocupa el solar de la mezquita demolida, y la Casa de Pilatos, palacio mudéjar del XVI, cita arquitecturas de Tierra Santa. La ciudad que da nombre al Camino por el árabe es también su catedral del cristianismo: del único topónimo trilingüe sale el peregrino hacia el norte.

Lenguas de origen

Estado del origen

confirmado

Fuentes

  • Bosch Vilá, J. — Historia de Sevilla: la Sevilla islámica (Sevilla: Universidad, 1984)
  • Corriente, F. — Diccionario de arabismos
  • Plinio el Viejo — Naturalis Historia, III, 11

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